Te echo de menos. Si, y no sé a que puede venir que te haga una entrada ahora, a ti. Solo es que te he recordado al entrar por la puerta. He recordado que me hiciste sentir tan bien, momentos que viví contigo no los viví con nadie. Porque aunque a veces yo pueda parecer de piedra, a todo el mundo le gusta que le quieran. Y ya sabemos de qué forma. Me encantaron tus detalles y como me trataste, me encantaba verte por la calle aunque después no te saludase. A veces creo que las cosas pasan por el destino. Todos tenemos un destino en común, moriremos. Pero cada uno a su manera propia. Pues el destino me guió a ti. Es como un partido de baloncesto. Porque aveces para llegar a la canasta, tienes que saltar, o pasarle a tu compañero, o yo que sé... No voy a hablar mucho como si supiera algo porque no sé ni jugar bien pero me hago una idea de ello. Quería decir que... cada pasito, cada suspiro y mirada a la gente que te apoya, cada ayuda de algún amigo, cada pitido del árbitro, cada pequeño movimiento...Puede ser decidido y irremediable. Y tú fuiste mi canasta.jueves, marzo 7
Te echo de menos. Si, y no sé a que puede venir que te haga una entrada ahora, a ti. Solo es que te he recordado al entrar por la puerta. He recordado que me hiciste sentir tan bien, momentos que viví contigo no los viví con nadie. Porque aunque a veces yo pueda parecer de piedra, a todo el mundo le gusta que le quieran. Y ya sabemos de qué forma. Me encantaron tus detalles y como me trataste, me encantaba verte por la calle aunque después no te saludase. A veces creo que las cosas pasan por el destino. Todos tenemos un destino en común, moriremos. Pero cada uno a su manera propia. Pues el destino me guió a ti. Es como un partido de baloncesto. Porque aveces para llegar a la canasta, tienes que saltar, o pasarle a tu compañero, o yo que sé... No voy a hablar mucho como si supiera algo porque no sé ni jugar bien pero me hago una idea de ello. Quería decir que... cada pasito, cada suspiro y mirada a la gente que te apoya, cada ayuda de algún amigo, cada pitido del árbitro, cada pequeño movimiento...Puede ser decidido y irremediable. Y tú fuiste mi canasta.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario