miércoles, marzo 27
viernes, marzo 22
Ya se hizo tarde, lo sabes, me duele que no funcionase quererte, que todas las calles donde nos besamos dibujan recuerdos que hoy borra tu mente. Me siento tan tonta de tanto creerte, de tanto pensar que me ibas a ser fiel, de días y noches queriendo comerte y tu mientras quedando a mí espalda con ella. ¿Quién prometió un para siempre y mintió, quién lo olvidó y me rompió el corazón, quién me brindó su calor y dejó la ilusión apartada que ataba este amor? Y por más que te demostré y que luché por lo nuestro no conseguí tu sonrisa y lo siento, solo pretendía saber que eras mío y que no querías otros besos. Sabes que te lo di todo y que yo no sería capaz de dañarte, de noches de besos de amor y tan solo de un modo que la otra jamás podrá darte. Que débil, que frágil, que fácil dañarme, que imbécil que me haces sentir por buscarte, por no valorarme y por darme cuenta tan tarde que nunca quisiste quedarte. Y me odio por todo lo que hice por ti, lo que prometí y lo que fui, lo que sentí no valía, maldito el día que no pensé en mí. Tío, te odio, en mi folio te escribo, que tonta que he sido callando, luchando, sufriendo, pensando que era tu motivo y recibo tu adiós, ya no hay más que decir. No quiero verte en mi vida, ¿te enteras? Sé que no vales la pena, si voy a luchar será por quien me quiera y no juegue conmigo. He perdido mi tiempo esas noches en vela dándotelo todo y tu nada, que pena, no mereces que te escriba ni esto y ya vendrá otro que si que valore mis besos y quiera quedarse a mi vera. Vete y no vuelvas jamás, busca otra perra que vaya detrás, madura y aprende que el hecho de estar con una persona significa amar. No te preocupó si lloraba o si estaba pasándolo mal, no repitas que me quieres. Se vio de verdad lo que sientes, que suerte la mía de darme cuenta de lo poco que vales. Y ojalá te vaya mal y ten den lo que tú a mí, verás lo que es sufrir y llorar y gritar y que nadie te abrace y no tengas ya nada que hacer, te gire la cara, te ignore, te deje sin explicaciones, te olvide y se vaya con otro y te sientas imbécil. Verás si es difícil salir otra vez. Nunca seremos amigos, lo juro, y no voy a perdonar el daño que hiciste. Para mi ya no existes, no voy a estar triste por alguien que no me supo valorar y deja de prometer cosas que nunca cumpliste. Eras diferente dijiste, otra mentira que dijiste. No pienso escribirte de nuevo, que te escriba la otra y que tonta fui al confiar. A toda tío le gusta que le dediquen algo ¿no? pues esto es lo que tú te mereces, tu mismo lo conseguiste, enhorabuena. Y si estoy siendo dura más duro fuiste tú, que lo sepas. Que te vaya mal.
Posdata: te quiero.
Te quiero bien lejos.
jueves, marzo 7
Puede que esta historia tenga sus días contados. Que tanta locura y tanto tonteo se hayan evaporado. Porque si te digo la verdad yo estoy un poco cansada y tú, tú no lo sé. Eres bastante bipolar a veces. Pero a pesar de mi cansancio y de tu bipolaridad, no me quiero ir así como si nada de tu vida y tampoco quiero que tú lo hagas de la mía. Una parte de mi necesita otra de ti, como siempre. Que aunque intentes disimular se te olvida que poseo el instinto femenino. Y que hasta un tonto se daría cuenta del mensaje de tu mirada.
Te echo de menos. Si, y no sé a que puede venir que te haga una entrada ahora, a ti. Solo es que te he recordado al entrar por la puerta. He recordado que me hiciste sentir tan bien, momentos que viví contigo no los viví con nadie. Porque aunque a veces yo pueda parecer de piedra, a todo el mundo le gusta que le quieran. Y ya sabemos de qué forma. Me encantaron tus detalles y como me trataste, me encantaba verte por la calle aunque después no te saludase. A veces creo que las cosas pasan por el destino. Todos tenemos un destino en común, moriremos. Pero cada uno a su manera propia. Pues el destino me guió a ti. Es como un partido de baloncesto. Porque aveces para llegar a la canasta, tienes que saltar, o pasarle a tu compañero, o yo que sé... No voy a hablar mucho como si supiera algo porque no sé ni jugar bien pero me hago una idea de ello. Quería decir que... cada pasito, cada suspiro y mirada a la gente que te apoya, cada ayuda de algún amigo, cada pitido del árbitro, cada pequeño movimiento...Puede ser decidido y irremediable. Y tú fuiste mi canasta.domingo, marzo 3
Ahí me tenéis en uno de esos días en que nadie te coge el teléfono y las paredes se te echan encima. Yo se que siempre hay salida pero saber que todo irá mejor no quita que me sienta echa una porquería. Pasan lo años, los proyectos, los sueños... ¿Recuerdas cómo querías ser cuando eras pequeño? Crecer es darse cuenta de que la vida no es como quisieras que fuera, todo es mucho más complejo: responsabilidades, luchas, deberes, sonreír cuando no te apetece, mentir para no hacer daño a la gente que quieres, fingir cuando perfectamente sabes que te mienten... ¿Merece la pena hacer lo que se supone que debes más veces de lo que realmente quieres? ¿Por qué terminé haciendo lo que todos hacen sí se supone que siempre me sentí diferente? He sido una cobarde disfrazada de valiente, siempre pendiente del que dirá la gente. Escondo mis miedos para parecer fuerte pero ya no más, es hora de ser consecuente. Quizás la clave para ser realmente libre sea reír cuando puedas y llorar cuando lo necesites. Ser honesto con uno mismo, centrarse en lo importante y olvidarse del ruido, no obcecarse con los objetivos, tratar de relajarse y vivir algo más tranquilo. Con esto me hago una promesa: hacer lo que sea para encontrar soluciones, no problemas. Se que no soy perfecta, pero no me castigare más por no serlo. Voy a aprender a decir que no, a aceptarme como soy, a medir el valor, porque a veces fui valiente por miedo, y se que suena extraño, ¿pero sabéis qué? Lo peor de todo es qué es cierto. Hoy busco dormir a gusto. No suena muy ambicioso, pero creedme, es mucho. Llevo 16 años estudiando la vida. ¿Qué no hay mal que por bien no venga? Eso es mentira. Me centraré en lo importante, en mi familia, mis amigos. Aceptaré que tengo derecho a estar de bajón de vez en cuando porque estar de bajón es humano. No pienso rendirme ante ningún problema. Confío en mi, soy capaz de vencer lo que sea. Volveré a caer millones de veces pero siempre volveré a erguirme.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
