martes, noviembre 27

Ya no se si creerte o creerme. Si quererte o escupirte. Si abrazarte fuerte o seguir como hasta ahora. No sé que fuerza paranormal hace que sienta esto por ti. A lo mejor son tus Ray-ban, tu pelo rizado o tus ojos verdes. O esa sudadera de los Lakers que te queda tan bien. A lo mejor en que tu voz causa un efecto secundario en mi o que nunca dejarás de sorprenderme. Ya no se si hablarte o esperar, si dejar que el silencio me consuma o que lo hagan las velas de la habitación. He llegado a pensar que lo que me da resaca son tus besos y no el vodka lila. Y que no todo es como lo pintas, pero que bien suenan las mentiras si salen de tu boca. Y nos estamos echando a perder, cuando antes la gente se moría de envidia al vernos cogidos de la mano, lo sabes. Y te quiero. Es un sentimiento que me oprime el pecho. Que cuando salgo de la biblioteca y te veo entrenando iría corriendo a abrazarte. Pero ya no se puede. Y me jode, me jode ver a todas esas zorras comiéndote el culo cuando no saben ni lo que quieren. Y tú mucho menos. Pero bueno, mientras tú te lo piensas, te espero en mi habitación rodeada de recuerdos y con el móvil en la mano esperando tu llamada.

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