Recuerda todo lo que fuimos y mira que queda: una foto pegada a la pared y tu conversación abierta en mi whats app. No sé si recuerdas que un día te dije que nunca la cerraba. Me reconforta ver tu foto mientras busco a cualquier persona. La pena es que ya nunca te busco a ti, ni tu a mi. Hay que ver lo que puede llegar a hacer el puto orgullo. Pero bueno, el tiempo pasa y las cosas cambian. Y nuestro "siempre" ya no es ni ahora ni nunca
No hay comentarios:
Publicar un comentario