Gracias por todo. Por darme lo que me quitaste. Por quererme sin miedo y odiarme sin motivo. Por hacerme ver que las cosas ya nunca más estuvieron bien. Por pararme los pies y secarme las lágrimas. Las lágrimas que sin saberlo tu producías. Por hacerme feliz en tantos momentos, incalculables, y que aún así recuerdo. Cada uno de ellos con la exactitud de si hubiera sido ayer. Gracias por abrazarme fuerte y no soltarme, o bueno, si que lo has hecho. Yéndote. Gracias por eso mismo: por irte. Por decirme que todo estaba bien, que eramos la pareja perfecta y todos esos cuentos e irte. Tengo que confesarte que ha sido más llevadero, no he notado tanto tu ausencia pensando que sería una de tus tan graciosas bromas. Solo he llorado en el vacío de la cama y al abrazar tu almohada. Y al oler tu perfume. Bueno, y quizás cuando me he puesto tus camisas y al tumbarme en el sofá turquesa. Gracias también por obligarme a comprarlo turquesa y no fucsia como yo quería. Respecto a lo de antes, también quería darte las gracias por no volver ahora, y por no volver a ser el mismo después de todo el rollo que pasó. Que ni voy a recordarte. Te voy a pedir que presupongas que las gracias por los momentos malos son gracias irónicas, como cuando te decía eso de: "¿yo a ti te voy a querer? Ni en sueños", fíjate como es la vida que al final te quise, te quiero, y sinceramente espero que no, pero te querré, con todo lo que soy, en todos los momentos, con la máxima intensidad. Cosas normales de vidas normales como las nuestras. Y en fin, puede que un día como hoy esto te duela más, te duela menos o simplemente lo borres nada más al recibirlo. No pretendo que pase nada de eso, simplemente que lo escuches y que no olvides el tono de mi voz. Supongo que no lo habrás hecho y que al menos, la voz de tu conciencia, sea la mía. Lo demás ya lo sabes, si quieres volver toca al timbre que yo te abro la puerta y bueno, lo de volver para arreglar la calefacción ya no hace falta, supongo que estés donde estés también saldrás en tirantes a la calle. Y eso, que te quiero, y que aunque me sigas haciendo todo el daño que me haces, siempre seré tuya. No tardes por favor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario